martes, 23 de junio de 2015

Si no me ven; haré aún más ruido




¿En algún momento de tu vida has sentido que tu voz no era escuchada?

Quizás has sentido que en tu interior existe tanto potencial que nadie aprecia que la frustración te hace cerrar los ojos y retener las lágrimas de la impotencia.

Puede que hayas visto cómo otras personas se apropiaban de manera sibilina de tus ideas y nadie mostró el crédito por tu iniciativa.

Es probable, que en algún momento de tu vida te hayas sentido pequeño, muy pequeño, casi insignificante.

Es posible que incluso tu corazón se haya encogido en el pecho oprimiendo tu respiración, omitiendo el grito que no lanzas por vergüenza.

Tras todos estos sentimientos destrozando nuestras entrañas nos dejamos abrazar por la confortable manta de las excusas, tan cómoda, tan ligera y suave. Tan reconfortante que hace que nos olvidemos de la razón primaria que detonó en tal negativa mentalidad.

Patalea! Si! Lo que oyes!!

Patalea! Grita! Golpea la mesa! Lo que quieras!!

Pero si nadie escucha lo que dices, si nadie te ve, haz más ruido hasta que sepan que estás ahí.

No esperes a que alguien te abra la puerta, no esperes a que alguien te ofrezca el trabajo de tus sueños, simplemente haz todo lo posible para conseguir lo que quieres.

Este mundo no está hecho de momentos mágicos en los que un hada madrina te lo sirve en bandeja de plata para que te transformes en princesa y se acaben tus penurias.

Este mundo está hecho de la magia que provocan los pasos en nuestro camino. Piensa en tus zapatillas como si de los escarpines escarlata de Dorothy se tratasen. Imagina que a cada paso brotan plantas de un verde vibrante a tu alrededor, dadoras de semillas mágicas que te permitirán sembrar ilusiones y recoger sus frutos después. Visualiza que das 3 golpes de talón y puedes desplazarte a donde sea.

Hace tiempo que me cansé de esperar. “Ahora no es el momento adecuado” “ me han prometido que ese puesto tan importante será para mi” “tengo que esperar a que los astros se alineen” “soy muy joven” “no tengo dinero” “no se ingles”.

Basta!!!!!!

Ahí viene la manta de las excusas de nuevo a inmovilizarnos.

¿No lo veis?

Mi vida cambió de manera radical el día que decidí ser la directora ejecutiva de mi destino, ya no quería ser una espectadora más esperando a los acontecimientos que el futuro tiene preparados para mí.

Por ello hoy os invito a escuchar vuestra voz, a que leáis en alto aunque solo sea un artículo de una revista. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que la escuchasteis?

¿Notáis la vergüenza, la pequeñez, su vibración?

Hace tanto tiempo que enmudecimos que ya no sabemos qué hacer si en el silencio alzamos la voz.

El verano ya está aquí, es tiempo de reflexión, de relax y de nuevas metas para el futuro, así que hoy os propongo meteros en vuestras entrañas más profundas y reivindicar aquello que queréis, aquello que merecéis.

Todos nacemos con un gran poder, con fuerza suficiente para salir adelante en cada circunstancia y con cada dificultad. Simplemente hay que quitarse la manta de las excusas y hacerse escuchar. Ir a por los objetivos y no esperar a que ellos caigan del cielo.

Estos ejercicios de visualización y sobretodo el de leer en voz alta ayudarán a que ese cambio interior comience. Solo un pequeño paso que nos acercará a un mañana mejor.

¿O quizás prefieres seguir acurrucado en tu manta favorita?


Un abrazo y a seguir creando y compartiendo!

miércoles, 27 de mayo de 2015

El capital humano





Un término tan técnico y con tantos matices...

Cuando abrimos las puertas de nuestro negocio, con tanta ilusión, reflejando nuestros sueños en cada detalle que colocamos en el interior, transmitiendo nuestra pasión a cada paso del duro proceso, y seleccionando a nuestros compañeros en tal ardua aventura no debemos olvidar que esas personas que estamos contratando son nuestro capital humano.

La inversión monetaria que hay que realizar para iniciar nuestro proyecto tiene en el capital humano un compañero en la sombra, uno que no se puede medir en céntimos y que va más allá de lo material sin ninguna duda. Bajo mi punto de vista; la más valiosa de las inversiones.

Atrás quedaron los años donde la peluquería era una salida laboral óptima para una juventud que no sabía qué hacer, era un constante devenir de personal en los salones, quienes en ocasiones trataban a esta juventud como si de ganado se tratase. " Como tú hay cientos deseando trabajar" Aprovechando la falta de estudios y la necesidad, se ofrecían contratos basura y sueldos irrisorios con la promesa de enseñar un digno oficio que en el futuro podría abrirte la puerta a tu propio negocio.

Esa generación de profesionales de la imagen creció, aprendió desde el lavacabezas y avanzó de la más dura de las maneras.

Hoy muchos de ellos han continuado la mala praxis empresarial que aprendieron de sus maestros, otros muchos aplicaron el “no hagas lo demás lo que no te gusta que te hagan a ti” y este hecho nos deja un presente con múltiples enfoques empresariales en el sector.

En ese proceso los gobiernos modificaron los planes de estudios, ampliaron la protección de los trabajadores contra el abuso empresarial y la sociedad cambió tan rápidamente que muchos no supieron adaptarse a su realidad actual.

Siento no endulzar un tema como este, pero precisamente porque hablamos de seres humanos este tema no debe ser endulzado.

Las personas merecen un salario digno con el que cubrir sus necesidades básicas realizando un decente horario laboral, por ello se luchó tanto en el pasado y para ello disponemos de herramientas como el convenio. Por ello mi tolerancia en casos de ilegalidad profesional no existe, no la respeto, no la consiento y si puedo colaborar en su erradicación ahí me tendréis.

Esta es la razón que me ha llevado a escribir hoy, para ayudar a entender lo que el capital humano significa, para ayudar a reflexionar al que está cometiendo ilegalidades amparado por un recuerdo de una época donde las cosas eran tremendamente diferentes. 

A día de hoy el sector sufre por muchísimas y diversas causas.

El no encontrar personal adecuado es simplemente un síntoma, y no una enfermedad. Como síntoma refleja una profesión enferma, que necesita diagnóstico,  tratamiento y rehabilitación para poder lucir saludable de nuevo.

Así que si de verdad amas esta profesión, no dejes de leer, no dejes de aprender, arranca el orgullo de tu pecho y si no puedes evolucionar… pide ayuda y cambia.

En España, desconozco el número exacto a pesar de haber investigado, conviven cientos de miles de peluquerías, con diferentes conceptos, estilos y filosofías. Gracias a la libertad comercial también existen decenas de marcas de productos y opciones que abren al profesional una gran gama de servicios que ofertar entre sus clientes.

Este gran número de salones que fue creciendo sin medida en las últimas décadas se enfrenta a una realidad matemática.

Para poder explicar mi razonamiento voy a crear una ciudad ficticia, los ejemplos relatados son acercamientos a la realidad de nuestro país, obviamente estoy generalizando y es simplemente un juego imaginativo en el que os invito a participar y que considero que os ayudará a reflexionar desde otro ángulo problemas que nos sacuden cada día.


1.1  El crecimiento descontrolado del número de salones y sus consecuencias

Si en una población de 200.000 habitantes disponemos de 300 salones de peluquería/ barberías y una media de 3 tocadores por salón significa que tenemos en esta población 900 peluqueros trabajando.
El volumen de clientes de esta población que utiliza los servicios de dichos peluqueros es de 140.000 habitantes (el 70% de los españoles reconocen asistir a centros de peluquería para el cuidado de su imagen) lo que significa que repartidos equitativamente implicaría que cada peluquero de esta ciudad dispondría de unos 155 ciudadanos con los que generar los ingresos que hagan rentable su jornada.
Este volumen no cambia pero la crisis del sector en cuanto a la relación entre empresarios y trabajadores comienza a crecer y en esta población en 5 años nos encontramos con 200 nuevas peluquerías abiertas por 200 de esos 900 peluqueros de los que habíamos hablado.
Para abastecer la mano de obra nos encontramos con la parte del sector más vulnerable; los aprendices.

1.2 Los aprendices y las consecuencias de su mala educación.

En esta ciudad 2 academias de peluquería y un instituto de formación profesional preparan a los alumnos para en un futuro cercano desempeñar las funciones necesarias para obtener su primer empleo como peluquer@s.
1 academia gestiona su formación con una elevada parte práctica en la que la academia rentabiliza a cada alumno, poca formación teórica y además imparten cursos exprés de baja capacitación que crean generaciones de profesionales con baja formación y calidad técnica.
La otra academia de la ciudad invierte recursos para ofrecer una alta formación a sus estudiantes pero solo un 20% de sus alumnos terminan sus estudios con algo más que una puntuación; con vocación.
En el instituto el plan formativo gubernamental prepara a sus alumnos correctamente pero así como los cursos transcurren, el número de alumnos merma y volvemos a encontrarnos con un 20% de alumnos que finalizan sus estudios.
Tras 2 años en academias nos encontramos con esta nueva generación que una vez más vuelve a mostrar la disparidad de formación y calidad técnica que se ofertará como capital humano para esa red de 500 peluquerías que necesitan personal desesperadamente.


1.3 La frustración de los salones y su dificultad de encontrar colaboradores de calidad

Comienza entonces la búsqueda de empleo del recién salido de la academia o instituto y la imperiosa necesidad de encontrar colaboradores, por parte de los salones que han perdido personal y ganado competidores, crece proporcionalmente.
El número de alumnos resultantes no es suficiente para abastecer a todos los salones existentes.
La baja calidad de la formación de estos alumnos provoca la desafección de los empresarios que no encuentran lo que necesitan
La sensación que flota en el ambiente es que nadie quiere trabajar, pero esa sensación se debe a que un 80% de estudiantes de peluquería ha comenzado sus estudios sin vocación, en ocasiones por obligación parental, un alto porcentaje dentro de este grupo ni siquiera a finalizado sus estudios y su nivel educativo es medio/bajo; realmente no quieren trabajar como peluqueros.
El 20% restante, el vocacional y el que tiene formación de calidad encuentra rápidamente trabajo en los mejores salones de la ciudad, un pequeño porcentaje incluso inicia su propia andadura empresarial ya sea como freelance o como empresario abriendo su propio salón de peluquería.


1.4 Y el cálculo matemático llega a su final

En esta ficticia ciudad con ficticios números el cálculo ha sido realizado con los porcentajes reales sacados de estudios de mercado recientes.
En el final de esta historia nos encontramos con más de 500 salones y más de 1000 peluqueros con un mismo número de clientes potenciales, no hace falta ser un erudito para determinar que a mayor número de salones, mayor número de peluqueros y sin que el número de clientes crezca, el trozo de pastel a repartir es menor.
Si seguimos el juego hemos pasado de 155 ciudadanos por peluquero a 140.
Pero la vida no es teoría, lo sé.
En la vida real es aún más cruda la situación, ya que no todos los negocios tienen éxito y hay salones que apenas tienen clientes e ingresos.


CONCLUSIÓN PERSONAL

Quizás ha llegado el momento de sentarnos con una taza de té en la mano y revisar esta frenética historia que ha intentado reflejar las últimas décadas de la evolución de un sector que se está marchitando rápidamente.
En mi opinión el número de peluquerías por metro cuadrado de España es elevadísimo, el porcentaje de salones con baja capacitación técnica y empresarial es altísima, el número de peluqueros que ejercen ocupacionalmente es aterrador, el número de academias que no tienen ética profesional y mal forman peluqueros es excesivo y una lacra para la profesión.
Es imposible abastecer a todos los salones existentes ni con clientes ni con personal de calidad, así que va siendo hora de buscar soluciones.
Si os interesan mis propuestas podéis seguir leyendo, quizás vuestra opinión sobre mí cambie con las líneas que hoy habéis leído, en ocasiones me siento una inquisidora de la peluquería en potencia, pero lejos de querer perjudicar a nadie busco que nuestro sector en España mejore y eso, irremediablemente, pasa por un frío análisis de las posibles causas.

2.1 La mala educación

El primer foco de infección que atacaría sería la regulación de las academias.
Erradicar por completo las fábricas exprés de peluqueros mal formados.
Si no cuidamos la calidad de la formación de nuestros futuros peluqueros estaremos fomentando la perpetuación de la mala praxis y de los tópicos que los consumidores tienen tan aferrados en sus mentes sobre nosotros.
La sociedad de hoy demanda personal cualificado, educado y que tenga conocimientos más allá de la técnica.
Se deben trabajar aspectos como la presencia, la imagen, el trato al público.
Si un alumno no alcanza unos mínimos no se le debe permitir ejercer la profesión.

2.1 La mala praxis

Necesitamos inspectores del oficio que acaben con los salones que dañan irremediablemente nuestra profesión.
Salones que siguen utilizando harina y líquido de permanente para desrizar ( y si, aún los hay y de renombre que es lo peor!)
Salones que reinciden una y otra vez en la ilegalidad para con sus empleados con contratos inválidos, que no corresponden a la categoría del trabajador o que no reflejan las horas que verdaderamente trabajan.
Salones que rellenan sus productos de lavacabezas con productos de inferior calidad a la del envase.
Salones que permiten que su personal poco cualificado engañe al cliente y experimente con él nuevas técnicas o servicios recién aprendidos cobrando ese servicio con precio habitual.

2.3 La adecuación y renovación de conceptos

Necesitamos una mejora en la diferenciación del tipo de salones existentes. El sector de la restauración lo ha conseguido eficientemente, no es lo mismo comer en un bar que en un restaurante, y no es lo mismo una categoría que otra. El consumidor conoce las diferencias gracias a la labor de ese sector e iniciativas como la Estrella Michelin o la utilización de un número de tenedores para que el cliente pueda escoger más acertadamente y cubrir sus necesidades.
Quizás es hora de poner una placa que identifique los salones bajo criterios de calidad de servicio, producto y precio.

2.4 La apuesta por el aumento de la calidad y el precio

Contrariamente al pensamiento general que circula entre profesionales del sector el aumento de calidad y precio tiene múltiples ventajas.
Al aumentar el precio y mejorar el servicio podemos reducir el número de clientes diarios, mejorando nuestra calidad de vida y nuestra salud.
Apostar por un concepto personal y más exclusivo nos permite disfrutar más de la parte creativa y la falta de personal cualificado la podemos suplir con personal de apoyo.
Vuelvo a insistir en la figura de la recepcionista que tantos beneficios aporta a un salón ya que permite al peluquero rentabilizar su tiempo en el tocador.
La recesión convierte a los consumidores en buscadores de experiencias, buscan invertir mejor su dinero y eso permite a los salones exclusivos mantener e incluso aumentar su cartera de clientes.
Contribuimos a la mejora social de nuestra profesión y marcamos una brecha significativa que diferencia los salones económicos y aportamos razones de peso para que el cliente perciba las diferencias entre el personal profesional altamente cualificado y el que no lo está


Estos 4 puntos son para mí los más urgentes, así como la divulgación social de lo que un buen peluquero y un buen salón de peluquería son.

Solo os invito a bucear por internet y leer las experiencias, a veces traumáticas, de los consumidores de peluquería. Tenemos la manía de ver la paja en el ojo ajeno y protegemos nuestra imagen subconsciente no reflejandonos en malos ejemplos o fatídicos hechos. Nos falta mucha autocrítica.

Es hora de unirse por un bien común, de dar herramientas para el que se quiera reciclar, de examinar cada ciertos años  a los oficiales de peluquería y comprobar que están al nivel adecuado para seguir ejerciendo.

Nuestra profesión es preciosa, pero conlleva una responsabilidad altísima para con nuestros clientes, y hoy pagamos las consecuencias de un crecimiento totalmente descontrolado.

La economía sumergida, la falta de adaptación a los tiempos que corren, son tantos los factores que impiden evolucionar como grupo que necesitaría una vida extra para analizarlos todos.

Pero afortunadamente hay algo que no varía y que es insustituible; el capital humano.

Que tan valioso es ese trabajador que combina técnica con saber estar, que se informa, que invierte tiempo personal en mejorar, que ama lo que hace y tiene el don de seducir a sus clientes para que repitan y confíen en el.

En nuestra mano está el aprender a conservarlo, ya que solo un 20% de los que actualmente ejercen la profesión pertenecen a tan privilegiado ratio.

¿Dispuesto a revolucionar tu vida profesional?


Un pequeño paso es más valioso que el más grande de los pensamientos.

Un abrazo! Y a seguir creando y compartiendo!


lunes, 9 de febrero de 2015

Un “Italian Shave” por favor


Mi niño mimado, el ritual de mis ojos, mi favorito entre los favoritos…

Cuando un cliente pide cita para un “Italian Shave” no sabe que la persona que va a ser más feliz después del afeitado; soy yo.

Este ritual me obliga a poner toda mi atención, mi sentido del tacto en modo “aracnido”, mis vibraciones energéticas a nivel Dalai Lama y a manejar la navaja con soltura y firmeza al mismo tiempo.

Cuando el cliente me devuelve la sonrisa de satisfacción y relax total al darme la mano y despedirse os aseguro que mi felicidad se encuentra en porcentajes máximos, me quedo sin palabras, alcancé el Nirvana.

Por ello transmitir en los cursos lo que se siente es muy difícil, puedo explicar los pasos y el protocolo pero la experiencia os reserva un estado mental muy especial al final de vuestro aprendizaje.

Hoy quiero compartir con vosotros el secreto de mi sonrisa diaria y una de las claves de la felicidad; hacer felices a los demás! Y yo he encontrado en el “Italian Shave” una muy buena manera de conseguirlo.

Este servicio tiene un coste de 42 euros y una duración de 30 minutos. Entender que NYB está considerada una barbería de lujo es importante para no morir de un ataque al corazón al conocer el precio.

El 1er paso es preparar todo el material necesario a nuestro lado, de esta manera no extrañaremos ningún producto durante el proceso.

El 2º paso, colocar una toalla húmeda aromatizada en el calentador de toallas.

Recibir al cliente con una sonrisa y un firme apretón de manos, presentarnos y preguntar por su nombre.

Una vez se ha sentado en nuestra silla, colocaremos la capa lo suficientemente floja como para después colocar una toalla protectora.

En este momento explicar al cliente el protocolo que realizaremos, describiremos los productos que vamos a utilizar y el porqué, los métodos de desinfección, que tipo de navaja utilizas y recargamos con la nueva cuchilla para reforzar su seguridad en nosotros.

Colocamos la silla de barbero en posición y comenzamos!

Primero aplicamos la crema pre-afeitado. Yo utilizo Proraso Pre-shave cream, humedezco un poco mis manos para aplicarla con un masaje facial relajante.

La crema de afeitar la activamos con la brocha y agua tibia para conseguir una rica y brillante espuma que repartiremos generosamente por la zona a afeitar.

Colocamos la toalla caliente y ejercemos un poco de presión para relajar al cliente.

Al retirar la toalla procurar que se pierda la cantidad mínima e imprescindible de ambos productos, ya que no es una toalla para limpiar, su función es humectar y ablandar la zona.

Volvemos a aplicar una generosa cantidad de espuma y afeitamos.

Tras el afeitado colocamos la toalla caliente de nuevo. En esta ocasión dejaremos el rostro limpio completamente.

Un suave masaje con aftershave indica al cliente que el servicio está llegando a su fin.

Con una toalla fría cerraremos los poros de la piel, calmaremos la leve inflamación producida por el afeitado y el uso de toallas calientes tonificando el rostro y refrescando al cliente. (Le llamo la toalla de los buenos días)

Por último, un masaje en el que mezclo técnicas de shiatsu con movimientos clásicos utilizando una crema hidratante es mi toque personal.

Retiramos la toalla protectora, reincorporamos al cliente con los movimientos de la silla y quitamos la capa.

Confirmamos que el cliente ha quedado satisfecho con el servicio, y nos despedimos agradeciendo su confianza, una sonrisa y de nuevo un firme apretón de manos.


Este ritual ha sido mi mejor antidepresivo. Os puedo asegurar que ver sus rostros te recarga las pilas. 
Si algún día os pasáis por la NYB, no dudéis de venir a probarlo! Me haréis feliz! De verdad! Y si no es a por el afeitado… dejar caer un saludito! Siempre seréis bien recibidos.

A seguir creando y compartiendo amigos!!!



jueves, 29 de enero de 2015

Despierta el líder que hay en ti


La figura del líder está sobrevalorada.

Esta frase necesita varios matices ya que este pensamiento que lleva buceando por mi mente durante semanas no será fácil de plasmar en este post, así que espero acercarme a la más certera de las expresiones para poder compartir contigo mis desvaríos.

Las referencias que el cine nos muestra, generalmente, son la de esa figura que mueve masas, o el entrenador que motiva a todo su equipo y consiguen esa victoria tan deseada, ese individuo por el que una sociedad desesperada reza y al que darán las gracias por ser salvados.

Pero tras estas historias tan lacrimógenas, heroicas, patrióticas, se encuentra la raíz de mi reflexión… Uno entre un millón, uno que es especial, uno que es el elegido, uno que es el líder, pero… Y porque no ser tu propio líder? Porque esperar a ser salvado, al maestro que te revele la sabiduría milenaria cuando en tu interior tienes todos los componentes necesarios para liderar tu vida y llevarla al destino soñado.

Tú, si tú!! eres perfect@ tal y como eres, pero todavía no lo sabes, todavía no te lo crees. Porque toda la vida te han evaluado bajo una serie de criterios, desfasado y obsoletos.

Nos hemos criado en un sistema educativo que fomenta la obediencia y la obtención de resultados en una jornada de trabajo. Nos han enseñado a competir, a calcular y a memorizar pero se han olvidado de lo más importante; inteligencia emocional.

Muchas de las dificultades que se nos presentan en la vida lo hacen precisamente porque nadie nos enseñó a gestionar nuestras emociones, nuestras expectativas y nuestras frustraciones, por lo que esperamos a ese mentor, a esa figura que sustituya al maestro que tuvimos en la escuela, el que nos simplificaba la vida con sus lecciones y deberes, para que nos diga que debemos hacer. Pero en la vida que nos esperaba más allá de los muros de las instituciones existen muchos más retos para los cuales no hemos sido preparados.

Somos cajas de emociones revueltas,en ella tenemos nudos de hilos de diferentes colores que nos confunden y por los cuales no sabemos distinguir entre si sentimos rabia, dolor o envidia, miedos que se convierten en capitanes de nuestras vidas, traumas escondidos bajo las alfombras y heridas incurables que se abren sin siquiera darnos cuenta.

Es por ello que nos sentimos perdidos, incomprendidos y en ocasiones desesperados.

Hay naturalezas que no necesitan explicaciones, lideran de manera fluida y casi desapercibida, pero eso no significa que tú, que me estás leyendo todavía, no puedas aprender a ser líder también, pero la sociedad que está cambiado necesita de ti otra clase de liderazgo, necesita que recuperemos el control sobre nuestras vidas y dirijamos nuestros esfuerzos hacia la obtención de nuestras metas  para que en el camino nos podamos ayudar los unos a los otros. No necesitas convertirte en Luther King.

Ser tu propio líder significa tomar conciencia de quien eres tú, de tus defectos y de tus virtudes, ser tu propio líder implica amarte a ti mismo y saber perdonarte cuando te equivocas. Ser aquel que corrija sus errores, no abandonarse en la autocomplacencia, huir de esa zona de confort que nos aparta de la felicidad y dar pequeños pasos en pro de la autonomía y de la autosuficiencia.

Ser tu propio líder representa para la sociedad un valor añadido. Sin quererlo, habiendo cambiado tú; estarás cambiando el mundo.

No esperes a que te digan qué hacer, anticípate a las necesidades del momento.

No te preocupes por aquello que se escapa de tu poder, si está en tu mano hacer algo; hazlo. (Si nada puedes hacer...para que te preocupas?... viva el refranero español)

Deja el mundo de las especulaciones, el 90% de lo que pasa por tu cabeza es imaginario, no sabrás lo que ocurrirá hasta que lo hagas.

Básate en datos, corrobora y contrasta la información, no te dejes llevar por opiniones.

Encuentra aquello que verdaderamente te motive, no abandones aquello que te apasiona y lucha por alcanzar tus sueños.

No te olvides de entrenar tu cerebro, de domesticar tus hábitos y de alejarte de las malas costumbres. 

Si dedicas un tiempo a tomar control de tus acciones cada día será más fácil.

Mejora tu comunicación. Antes de hablar escucha, piensa en que quieres decir, y escoge con atención tus palabras.

No pierdas la sonrisa. Es la llave que te abrirá más puertas.

No tengas miedo a tener miedo.

Si has prometido algo asegúrate que lo puedes realizar, de lo contrario no hagas promesas.

En el caso de desconocer una respuesta, no la inventes! Reconocer tus limitaciones te hace grande.

No pierdas la curiosidad, invierte unos minutos al día en buscar respuestas a tus preguntas, en aprender datos nuevos y utiliza esa información al día siguiente para no olvidarla jamás!


Olvídate de los problemas y céntrate en ofrecer soluciones, los problemas problemas son. No por darles más vueltas o llorarlos más que nadie se van a resolver, enfréntalos con realismo y sin dramatizar y la solución se presentará de manera clara y sencilla. Si te atascas en autolamentarte solo te espera el sufrimiento de esperar a tu rescatador.

No esperes a que alguien te lo ofrezca, si algo quieres... pídelo!! Te sorprenderás!



lunes, 19 de enero de 2015

Share and Learn





Por qué Share and Learn y no Masterclass??

Puestos a utilizar anglicismos he querido inventarme el mío.

Si nos ponemos técnicos ningún profesional de la peluquería/barbería, excepto aquellos que dispongan de título universitario podrían impartir una clase magistral, pero entiendo que hemos robado el concepto del aula magna y lo hemos extrapolado a nuestros oficios.

Una masterclass, una clase magistral, es una clase impartida por un prestigioso especialista para romper la rutina de los alumnos y aportar nuevos e interesantes puntos de vista de alguna materia o tema en concreto. 

Pero en mi caso, aún muy pequeñita, no me siento capaz de llegar a una academia por la que han pasado grandes maestros e igualarme en tal categoría impartiendo algo tan imponente como una masterclass, así que he pensado durante semanas que voy a hacer y como quiero enfocarlo y esto es lo que surgió.

¿Por qué Share and Learn?

Porque compartiendo es como más he aprendido a lo largo de mi trayectoria profesional, es la base de mi filosofía personal,  porque ha sido en momentos distendidos cuando más me he empapado de aquello que he experimentado, porque en mi etapa de formadora he aprendido más de lo que he enseñado.

Habrá una parte demostrativa en la que podré compartir mis experiencias, mis trucos técnicos, mis errores…

Pero la palabra compartir lo dice todo, no seré el maestro que relata historias y vomita sus conocimientos entre aquellos que prestan atención y toman apuntes. Compartir implica reciprocidad. Quiero escuchar, ver y aprender de aquellos que decidan "compartir" su valioso tiempo conmigo.

Acabaremos con un taller de barbas, mi especialidad en New York Barbershop, pero no voy con mi bata barbera, voy como Érika Vera. Como la persona que me conocéis por esta mi ventanita al mundo y estaré más que encantada de hablar de peluquería, de barbería, de como enfrentarse al mundo laboral que se encuentra tras terminar la academia, de miedos e inquietudes...

Por ello la jornada que hemos preparado en la academia Antonio Eloy será tan especial.

El 20 de febrero tendré el placer de vivir una de las experiencias más bonitas que me depara este 2015 y hoy por fin he podido hacerlo público!

Nos vemos pronto!! Un abrazo y como siempre...
A seguir creando y COMPARTIENDO!!!


jueves, 8 de enero de 2015

El 2015 le da la bienvenida a la peluquería


Bienvenidos al 2015! 

Estamos en el año en el que regreso al futuro nos prometía patinetes voladores y ropa molona que se secaba sola.

Este, nuestro 2015, nada tiene que ver con esa idea ochentera del siglo XXI, pero lo cierto es que mucho nos hemos alejado de aquella mágica década también, ¿o no?

En muchas ocasiones reflexiono acerca del por qué los clientes están abandonando los salones de peluquería, y aunque es imposible concluir en una verdad absoluta me gustaría entrar en profundidad en un factor que a mi parecer queda obviado en la gran mayoría de debates al respecto.

Me considero una persona con una curiosidad casi insaciable. Si recibo un curso, me dedico durante días a contrastar la información recibida, a ampliarla y de esta manera formar mi propia opinión.  Es mi manera de aprender y perfeccionarme, no quedarme con una verdad proveniente de una sola fuente. Soy consciente de que mi opinión no tiene que ser la más acertada, ni la más equivocada por ende.

El acceso a internet ha cambiado mi vida, y la de todos aquellos curiosos por naturaleza pues lo de ir a la biblioteca o consultar enciclopedias quitaba mucho tiempo. Ahora mismo todo está al alcance de nuestra mano, allí donde vamos podemos resolver cualquier duda, podemos ampliar y contrastar información. Los debates han llegado a niveles inesperados para mí pues pocas veces un asunto se queda sin resolver, excepto cuestiones filosofales y místicas que perseguirán a la humanidad por los siglos de los siglos.

Por lo que volviendo a nuestro salón de peluquería… sigo preguntándome si el cliente nos ha abandonado a nosotros o hemos sido nosotros quienes hemos abandonado a nuestros clientes.

“Nuestros” clientes se sientan en “nuestra” sala de espera con Smartphone en mano, ya no podemos manipularlos con “nuestros” gustos en revistas, ellos escogen el contenido que van a visualizar previamente a “nuestros” servicios.
 Si están interesadas en alguno de “nuestros” productos pueden obtener una comparación de ellos automáticamente e incluso pedirlo desde “nuestra” zona de espera ya que lo han encontrado más económico en alguna web. 
“Nuestros” clientes buscan experiencias en las que invertir su dinero y si tienen que cubrir una necesidad se decantarán por el precio más económico. Reportan opiniones a las redes sociales sobre sus locales favoritos y sus malas experiencias. Se han convertido en consumidores y en prescriptores, están más informados que nunca, son más exigentes y nosotros aún estamos digiriendo estos cambios y buscando la manera de encajar en ellos.

 ¿Aún creemos que los poseemos, que tenemos algún control sobre lo que está ocurriendo?

Nuestros salones poco han cambiado en 3 décadas, nuestros servicios poco han cambiado en 3 décadas, un maquillaje del salón no es suficiente para satisfacer al consumidor de este siglo. ¿Pero que más podemos hacer?

Nos resistimos a informar correctamente de los procesos a los que les sometemos por nuestro afán de secretismo, nuestros trucos y recetas han de seguir bien custodiadas no vaya a ser que la competencia y los clientes se enteren y los vayamos a perder.

Lamento comunicar que eso ya ha ocurrido.

No nos gustan las planchas porque les facilitan el trabajo en casa, no nos gustan los tintes que se venden en tiendas porque hacen que se tiñan en casa, no nos gustan las chicas del corte ingles porque les enseñan a maquillarse, no nos gusta el mundo que ha evolucionado a nuestro alrededor porque nos ha dejado de lado.

Hoy existen en la red auténticas celebrities que mueven masas hacia donde ellos quieren, ya que condicionan con sus preferencias los gustos, opiniones y hábitos de sus followers.

Un ejemplo hispánico es Yuya, esta joven tiene 8.634.491 suscriptores, no queráis saber los millones de visualizaciones que tienen sus videos y la cantidad de dinero que gana gracias a ellos.

Los vídeos más visitados… los de peinados fáciles y maquillaje.

Ella se peina y se maquilla a las mil maravillas y más de ocho millones de personas la siguen, compran los productos que ella usa y aprenden sus trucos porque quieren ser como ella.

No perdáis la oportunidad de bucear en la red y buscar tutoriales de cómo conseguir estilos de peinado “vintage”,la mayoría de los de calidad son de habla inglesa, aquí encontrareis ejemplos de chicas que en su casa se realizan peinados que en muchos salones no seríamos capaces de reproducir, utilizan cepillos que no muchos profesionales tienen en su salón. Dominan técnicas con tenacillas, planchas, pinzas, bigudíes…

Es una increíble verlas trabajar sus cabellos y ver los maravillosos peinados que se realizan.

Tu querrías ponerles vendas en los ojos y tapones en los oídos, pero la realidad es imparable.

No nos necesitan, se tiñen en casa, se realizan trabajos de color con mucha más calidad de la que he visto en alguna ocasión en foros de peluquería profesional, no dejan de asombrarme.

Hemos perdido la exclusividad en el asesoramiento, hemos perdido nuestra credibilidad. Nosotros hemos escogido una marca a la que somos fieles y a la que defendemos a capa y espada, quizás dos o tres marcas más… pero son un pez en un océano. El cliente siente que queremos venderles lo que tenemos, que no tiene que ser lo que mejor les convenga,  y ellos quieren escoger que comprar. No se fían de nosotros.

 Nos hemos quedado obsoletos. No podemos conseguir las marcas que las famosas utilizan en estados unidos, pero nuestras clientas compran en lookfantastic todo lo que quieren y más.

Por primera vez hemos sido adelantados por nuestros clientes, al igual que por primera vez en la historia los padres han sido adelantados por sus hijos. El uso de las tecnologías ha conseguido tal hito.
Pertenecemos a la generación de los manuales de uso, de los libros de papel, y todo eso ha sido sustituido por intuición e hipervínculos!

El mundo que vimos nacer en los 80 ha cambiado, nosotros debemos adaptarnos, evolucionar o desaparecer.

El buen uso de las redes sociales, la creación de un blog interesante, videos, interactuación con nuestros clientes mediante aplicaciones móviles, y un sinfín de cosas que están por llegar son las tareas pendientes para esta, nuestra peluquería, que aún sigue estancada en un modelo que está desapareciendo poco a poco.

Seguimos tapando el sol con un dedo, excusándonos en los miles de factores externos que han propiciado la disminución de clientes, pero os invito a ir más allá. Dar un paso hacia adelante y alejaros de esa nube gris llena de opiniones y pocos datos.

¿Qué veis ahora?

No me atrevo a dibujar un futuro como sí se aventuran en el cine cada vez que pueden, pero si me atrevo a decir que uno de nuestros errores ha sido el no avanzar con nuestra generación y convertirnos en el abuelo gruñón que cuenta batallas sobre su época dorada.

Por supuesto estoy generalizando, sería imposible abarcar las mil realidades que conformáis un sector tan variado, pero en líneas generales así percibo este factor del que poco hablamos entre profesionales y si lo hacemos es para entablar una guerra que poco beneficio puede aportar.

Os invito a recuperar ese privilegiado puesto en la vida de vuestros clientes. Convertiros en su mejor asesor, invertir tiempo en estar al corriente de nuevos productos o nuevos servicios, formaros en las nuevas técnicas y estilos, utilizar las redes sociales y las nuevas tecnologías. Convertiros en su prescriptor de moda, conseguir que quieran ser como vosotros o vuestro equipo. Dejemos de querer ofrecer de todo y busquemos nuestra especialidad. Es mejor ser superincreible en algo en concreto que mediocre en todos los servicios.

Si queremos destacar y surfear este cambio de milenio debemos ofrecer calidad y diferenciación!

Renovarse o morir!


Un abrazo y a seguir creando y compartiendo!


lunes, 29 de diciembre de 2014

Adiós crisis, Adiós…

Adiós crisis, Adiós…

Así quiero acabar el año; con este deseo.


En el último post para este 2015 me gustaría invitar a mis lectores a reflexionar profundamente sobre su situación personal y que al concluir los pensamientos pasemos a la acción.

Son demasiado comunes los famosos propósitos de año nuevo. Este no debe ser uno más de la lista.

Me gustaría ayudaros a traspasar todas las barreras que os habéis construido entre vuestro yo real, vuestros sueños y vuestras necesidades y ese reflejo superficial que habéis abrazado y al que llamáis identidad.
 Porque solo en ese “yo” que os da miedo, el que protegéis de los sufrimientos, encontrareis las respuestas a vuestros problemas y el impulsor que os despegue hacia la consecución de vuestros ideales.

Es más cómodo observar nuestra vida despegados de la cruda realidad, dejarnos llevar por el día a día sin tomar conciencia de nuestros actos y pensamientos. Pero lo valiente, y lo que marca la diferencia entre aquellos que se han despedido de la crisis y los que más de ocho años después siguen lamentándose; es tomar el control.

Os encontrareis con verdades incomodas, os mirareis al espejo sin llegar a reconoceros, pero os abrazareis y curareis vuestras propias heridas, porque hemos sido nosotros mismos los causantes, directos o como negligentes  autocuidadores, de nuestros malos momentos.

Siempre tenemos el poder de decisión, podemos alejarnos del peligro o enfrentarnos a él, podemos amar a una persona y dejarla libre o encadenarnos a esa enfermiza relación hasta que nos consuma, podemos sentir miedo de un nuevo proyecto y abandonarlo en un cajón o abrazar a ese miedo y transformarlo en realidad. Podemos seguir llorando por el dolor que sufrimos, o dejar el sufrimiento y construir nuevas realidades, podemos…porque siempre hemos tenido el poder. 
Porque nadie puede amarte tanto como cuando has encontrado tu amor propio, porque nadie puede respetarte cuando has perdido el respeto por ti mismo.

Mensajes que hemos escuchado una y otra vez, pero… ¿Cómo lo hago? ¿Cómo salgo del pozo en el que me he metido y del que solo veo una pequeña luz, tan lejana a mi, que me duele solo pensar que jamás podré salir de esta?

Ojalá tuviera el secreto…

Pero lo que sí tengo es la reflexión sobre algunas de las claves que me ayudaron a cambiar por completo mi situación personal.

El conocimiento 

Si quieres vencer a un enemigo, debes conocerlo mejor que a ti mismo.
El arte de la guerra en ocasiones es útil, y para mí es un punto fundamental.

No solo el conocimiento interior, el que me ayudará a descubrir cuál es el problema. El conocimiento del cerebro, la neurociencia aplicada a la inteligencia emocional. La familia Punset está realizando una gran labor de divulgación al respecto y sinceramente ayuda.

Si atraviesas una depresión, entender el proceso bioquímico de esta te ayuda a eliminar mitos y leyendas que bloquean.

Si comprendes el funcionamiento hormonal y como afecta en las diferentes etapas del hombre, y de la mujer, aprendes a distinguir una crisis hormonal de una crisis de pareja. En ocasiones ocurren a la vez.

Cuanta más información obtengas, cuanto más conocimiento adquieras mayor será el nivel de control sobre lo que ocurre en tu interior.

El cerebro se entrena al igual que hacemos con nuestro cuerpo.

 La empatía

Creo necesario salir del centro de uno mismo para poder avanzar en nuestro camino. La empatía nos ayuda a entender a los demás, a ver los problemas desde otra perspectiva y a objetivizar los nuestros.

En ocasiones estamos tan enfocados en nuestro dolor, en nuestros quebraderos de cabeza que nos olvidamos de levantar el mentón y observar otras realidades. 
Nos olvidamos de ayudar a los demás pues sentimos que si estamos de alguna manera estropeados no podremos ayudar a nadie.

En el proceso de ayudar a otros nos descubrimos como seres humanos, capaces de dar más de lo imaginado. En el dar y en el agradecimiento, encontramos más felicidad que en el recibir.

Diversos estudios científicos han demostrado en más de una ocasión los beneficios de la generosidad y del agradecimiento.

Un pequeño primer ejercicio es escribir una carta, no tiene por qué tener destinatario, en la que agradezcamos por todo lo que tenemos, material y personal.

Un segundo gran ejercicio es escribir a alguien y enviar esa carta de agradecimiento.

Si cada día somos capaces de agradecer, el mundo que nos rodea se transforma.

No es magia, es inteligencia emocional (gracias Elsa por tus grandes frases)


La acción

Actuar, es lo que marcará la diferencia.

De nada me sirve tener buenas intenciones si mis acciones no muestran lo que he cultivado en mi interior.

No hay nada más poderoso que un primer paso, lleva al otro pie a seguir avanzando, crea energía en movimiento y es imparable.

No te adelantes a lo que va a ocurrir. Solo vas a enfrentarte a un paso en cada ocasión, no darás el siguiente hasta estar preparado y si algún problema surge lo resolverás. Es así de fácil. El problema es que nos atemorizamos con el dios egipcio “Isis”. Y si…Y si…Y si….
No te preocupes por un problema hasta que llame a tu puerta, es muy posible que jamás aparezca, que solo sea otro secuaz del miedo que te inmoviliza.

Ten miedo

Y no tengas miedo de tener miedo. Esa es la diferencia.

El miedo es un mecanismo natural que previene nuestra muerte prematura.

El miedo a tener miedo es lo que hemos creado en nuestra mente para enfrentarnos al día a día.

No hay leones persiguiéndonos por las calles, ni tribus enemigas que quieran cocinarte como aperitivo.

La mayoría de nosotros vivimos en un mundo seguro, en el que la esperanza de vida a llegado a sus máximos históricos, donde disponemos de acceso a cubrir nuestras necesidades básicas y por lo tanto todos deberíamos disfrutar de nuestra vida de manera plena y satisfactoria.


¿Qué es lo que te impide ser feliz?

Adiós crisis, adiós…

Que este sea el primer pensamiento de los que te ayuden a cambiar tu vida en el 2015.

Yo no bajo la guardia, sigo trabajando en ello, así que por aquí nos veremos!
A seguir creando y compartiendo!


Por un 2015 más cerca de la felicidad!